domingo, 6 de diciembre de 2009

Trabajador

Me preguntan a veces quién soy, a qué me dedico y que hago en mis ratos libres, preguntas tan comunes, pero que rara vez llego a contestar.

Soy una persona como cualquier otra, que trabaja, y para sorpresa de muchos o quizás no tanto soy un vendedor, como todos, todos vendemos algo, a veces productos o a veces nuestro tiempo y "conocimiento", yo pertenezco a los primeros. Sí, yo vendo productos, para ser precisos, vendo Biblias de casa en casa, aquiel hogar donde no postre en su sala uno de esos libros abiertos como muestra de su fé y creencia será un blanco perfecto para mis própositos.

Seguramente a estas alturas pensarán que soy un hombre de bién, pero tambien es un pensamiento equivocado, yo no trabajo para Dios ni para la religión, yo trabajo para alguien más oscuro a quien comunmente llaman el Diablo. Así es señores, yo trabajo para el, quizás se pregunten porqué o quizás no, todo depende de su curiosidad. Cuando inicie en el negocio igualmente pensé que estaba haciendo un bien, pero luego cuando lo comente a mi superior el sonrio y me dijo con una voz que nunca habia escuchado antes de él, como si el vibrar de sus cuerdas hubieran sido distorsionados a un tono bemol: "Estas equivocado joven, tu no trabajas para aquel que reconoces como tu Señor, al contrario, trabajas para su antagónico".

-Continuo.- "No te asombres, muchos piensan lo mismo, pero a su debido tiempo antes de que continuen viviendo en el error, me es preciso decirles la verdad. Tu no vendes Biblias para acercar a las personas a Dios, sino vendes Biblias para que ellos aprendan a temerle, a conocer las historias que lo envuelven y darte cuenta de que todo lo ahí dicho, no es más que letra muerta. Es un libro escrito por hombres para hombres, no de un Dios a un hombre, ¿y sabes porqué?"- Nege con la cabeza y espere respuesta.- "Porque Dios ha muerto muchacho, eso lo dijeron hace mucho tiempo y nadie hizo caso, Dios murio, nosotros lo matamos y hemos matado a cada uno de ellos antes de que nos pudieraon decir algo y mucho menos escribirlo".

Después de oir, no me quedo más remedio que continuar vendiendo y resignarme a aceptar la verdad, aunque las personas siguen comprando por la razón equivocada. Y a mi me va bien.

P.D. Ando enfermo, quizás a eso se deba que escriba esta mafufada.

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