jueves, 21 de mayo de 2009

Un ensayito pa que me califiquen

Lo siguiente es resultado de chutarme la película de Duplicidad, debido a que habia que elaborar un ensayo con el tema de la película, El arte de la guerra de Sun Tzu y una historia de Napoleón. Y esto fue lo que resulto, mi bebé.

El engaño como estrategía de marketing.
La información es una de las cosas más importantes dentro de una empresa, en ella podemos encontrar desde datos personales de colaboradores, la estructura organizacional, filosofía, hasta los planes futuros que tiene como objetivo impulsar a todos en conjunto a un mejor desarrollo, y sobre todo, estar a la cabeza del mercado al que se dedica la organización. Este último punto obliga a que las empresas que se dediquen al mismo giro se encuentren en una constante competencia por ser quienes tengan las mejores soluciones a las necesidades de los clientes.
Si bien es sabido, la tecnología es una de las herramientas que actualmente sirve de apoyo para alcanzar los objetivos organizacionales, ya que estas ayudan a agilizar la comunicación entre las entidades que colaboren, permitiendo un contacto más ágil entre cada una de las partes. Pero, a pesar de ser de gran ayuda, tiene su lado negativo.
Al usar tecnología, se está expuesto a la intervención de la información, en este ámbito puede denominarse como espionaje empresarial. En el cual las empresas más competitivas se encuentran vigilando los movimientos de cada una, para adelantarse a las innovaciones que se tengan preparadas. Esto se puede considerar una estrategia muy efectiva, pero ciertamente, no es la verdadera fortaleza en un esquema competitivo.
Aunque se considera que la mejor estrategia la tiene quien emplea sus recursos para promocionarse y darse a conocer, considero que la mejor manera de destacar, es la forma en cómo se manipula la información. En aturdir a la competencia, en aparentar no estar realizando nada importante para luego sorprender con algo inesperado.
Un buen plan, es dar a conocer información de un producto novedoso, sin revelar más detalles, que la existencia de algo nuevo. Esto provoca incertidumbre en la competencia y a la vez la necesidad de saber qué es lo que se desarrolla. Actitud que se puede aprovechar para llevar al rival a una deducción errónea. Es en este punto donde el manejo de la información es de vital importancia, donde las apariencias y el engaño se vuelven el arma más poderosa, donde jugar con las estrategias de marketing y a la vez con el orgullo y los temores de la competencia nos abren un camino para actuar sin ser notados. Dejar circular información aparentemente clasificada, y alejar a otras empresas de la verdadera idea con la que se trabaja, para así manipularlas y hacerles creer que ellas tienen el control de la situación cuando uno aparenta estar derrotado y sin ninguna salida.
Aparentar debilidades donde no las hay, oportunidades donde tampoco las hay es la mejor forma de poner las circunstancias a nuestro favor. Las novedades más inteligentes no son solo aquellas que se producen para vender, sino las que se utilizan para sorprender a quienes compiten con nosotros por el mismo objetivo.
En un ambiente competitivo engañar a nuestro adversario, es una manera de incrementar su ego y darle seguridad en un terreno que realmente desconoce, para al final posicionarse en el lugar en donde el otro creyó estar. Ciertamente, en ocasiones se trata de un juego sucio, donde la ética pasa a segundo plano, pero al tratarse de negocios y el éxito de un proyecto, en el mundo empresarial la victoria a toda costa es lo que verdaderamente importa.

Y listo, espero que no se hayan cansado.

3 comentarios:

Levan dijo...

intente leerlo dos veces, y hasta la tercera lo termine, suena a que eres analista mercadologo.

Saludos

Verdaderoyo dijo...

Si no se esta familiarizado con algunos terminos se torna dificil la lectura, sin embargo, a mi me parecio que expresas bien las ideas que . . . bueno, debes expresar . . .

Eo dijo...

levan: si, de hecho es una materia que nos obliga a pensar como mercadologos

verdaderotu: mas claro ni el danonino

Publicidad, ni pedo